Que el calor no tome ventaja: acciones clave para enfrentar el Fenómeno de El Niño en el campo colombiano
Fecha de publicación - Agosto 21 del 2026
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En publicaciones anteriores, hemos venido hablando de lo que es el Fenómeno de El Niño y sus afectaciones a diferentes cultivos y actividades agropecuarias, en resumen, esto es:
- Menos lluvia.
- Mayor radiación solar y temperaturas más altas.
- Mayor estrés hídrico para cultivos y animales.
- Disminución de la producción.
Recordemos que no podemos evitar la llegada de este fenómeno, sin embargo, sí es posible prepararse para afrontarlo mejor y que sus impactos sean los mínimos posibles en relación con la productividad de la finca. Es indispensable conservar los recursos disponibles, aprovecharlos de manera eficiente e implementar acciones que fortalezcan la resiliencia de la unidad productiva.
Como Banco, reconocemos la relevancia de esta temática para el sector agropecuario. Por ello, compartimos cuatro acciones prácticas que pueden marcar la diferencia durante esta temporada de calor. Aunque algunos conceptos puedan parecer poco familiares, aquí los explicaremos de forma clara y sencilla. Estos son:
- Sistema silvopastoril o agroforestal
Según la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (AGROSAVIA) los sistemas silvopastoriles y agroforestales integran árboles y arbustos en las áreas de producción agrícola o ganadera. Esta práctica ayuda a enfrentar los efectos del Fenómeno de El Niño al proporcionar sombra al ganado, reducir el estrés por calor, conservar la humedad del suelo y proteger las fuentes de agua. En sistemas agrícolas, también contribuye a mejorar la fertilidad del suelo y la retención de humedad. Algunas especies que pueden incorporarse son guamo, yarumo, tefrosia, gandul y plátano, cuya selección debe realizarse con apoyo técnico según las condiciones de cada finca.
Naciones Unidas añade que, además de los beneficios ambientales, estos sistemas pueden generar ventajas económicas. Dependiendo de las especies utilizadas, es posible obtener productos como madera, frutos, forraje o leña, diversificando los ingresos y fortaleciendo la productividad de la finca durante periodos de altas temperaturas y escasez de agua.
- Almacenamiento de agua
Como se mencionó anteriormente, uno de los principales efectos del Fenómeno de El Niño es la disminución de las lluvias, lo que reduce la disponibilidad de agua para los cultivos, los animales y otras actividades productivas. Por esta razón, almacenar agua de manera anticipada es una estrategia clave para enfrentar los períodos de sequía.
Esta práctica consiste en captar y almacenar agua de lluvia mediante alternativas promovidas por organismos internacionales como Naciones Unidas, que recomiendan el uso de tanques, reservorios o sistemas de almacenamiento adaptados a las condiciones de cada finca. Esto permite disponer de una fuente de agua cuando las precipitaciones disminuyen, reduciendo la vulnerabilidad de los sistemas productivos frente a eventos climáticos extremos.
Además, contar con reservas de agua contribuye a garantizar el abastecimiento necesario para las actividades productivas durante los períodos de escasez hídrica. Asimismo, ayuda a mantener el riego de los cultivos, asegurar la hidratación de los animales y disminuir el riesgo de pérdidas económicas asociadas a la falta de este recurso.
- Conservar la cobertura vegetal
Durante los periodos de altas temperaturas y escasez de lluvias, mantener el suelo cubierto puede marcar una gran diferencia. Según AGROSAVIA, las coberturas vegetales son plantas vivas o residuos vegetales que se disponen sobre la superficie del suelo para protegerlo, conservarlo y mejorar sus propiedades. Entre sus principales beneficios se encuentran la conservación de la humedad, la reducción de la erosión y el mejoramiento de la salud del suelo.
Esta cobertura puede lograrse mediante pastos, cultivos de cobertura, residuos de cosecha, hojas secas o material vegetal proveniente de podas. Al actuar como una capa protectora, ayuda a disminuir la evaporación del agua, reduce el impacto directo del sol sobre el terreno y favorece la actividad biológica del suelo
- Diversificar ingresos y productos
El Fenómeno de El Niño puede afectar de manera diferente a los cultivos y actividades productivas de una finca. Por eso, diversificar consiste en lograr que tu unidad productiva no dependa de un solo producto o fuente de ingresos.
Naciones Unidas complementa esto adicionando que cuando una finca cuenta con cultivos diversificados es porque logra combinar distintos cultivos, integrar actividades agrícolas y pecuarias o aprovechar productos complementarios como frutas, madera, forraje, miel o servicios de turismo rural, según las condiciones de cada territorio. En Colombia existen diversos ejemplos de diversificación, en la zona cafetera del país muchos productores combinan café con plátano y árboles, donde Cenicafé resalta que estos sistemas han generado ingresos adicionales y ofrecen sombra a los cultivos.
Del mismo modo, en clima cálido según el Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria es común integrar cultivos agrícolas con sistemas silvopastoriles que incorporan árboles, pasturas y ganadería, favoreciendo la conservación de la humedad del suelo y el bienestar animal. Por su parte, en zonas de clima frío, AGROSAVIA resalta que algunos productores complementan cultivos de papa y hortalizas con actividades pecuarias, reduciendo su dependencia de una sola producción.
Fortalecer la gestión del agua, proteger el suelo y diversificar la producción son pasos clave para construir fincas más robustas frente a El Niño y las constantes variabilidades climáticas.
Recuerda siempre asesorarte de manera especializada. Adaptarse hoy puede marcar la diferencia mañana.
Protege tu finca, tus cultivos, tus animales y tu bienestar.